¿Por qué usar la copa menstrual?

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Motivos Para Utilizar la Copa Menstrual

Primero, un poco de historia de la copa menstrual

Muchas mujeres piensan que la copa menstrual es un invento nuevo, pero nada más lejos de la realidad: la primera patente de la copa menstrual se remonta a principios del siglo XX, más concretamente, la primera patente fue en 1932, la de L. J. Goddard. 

Posteriormente, otra copa menstrual fue patentada por Leona Chalmers en los Estados Unidos, en caucho vulcanizado. Hubo otras patentes en 1935, 1937 y 1950 pero solo tuvieron éxito en la década de los años 1930.​

En 1950, poco después del final de la Segunda Guerra Mundial, las copas se volvieron a fabricar en los Estados Unidos pero esto se interrumpió en 1963, debido a la falta de rentabilidad y la escasez de látex. Además, algunas mujeres opinaban que era demasiado grande, rígida y pesada, sin olvidar la aversión cultural de la manipulación de los genitales, el flujo menstrual y las secreciones vaginales.​

 Y fue en 1987 cuando apareció en el mercado la copa menstrual de látex, fabricandonse en Estados Unidos, era reutilizable y en dos tamaños (aún disponible en la actualidad). Su éxito marcó el inicio del camino que nos llevaría al año 2000 cuando se fabricó la primera copa menstrual de silicona.

Motivos Para Utilizar la Copa Mensual

Utilizar la copa menstrual es bueno para tu salud

Las copas menstruales están fabricadas en silicona médica, un material que es totalmente respetuoso con el cuerpo, es antialérgico y además no altera el pH de la vagina. No contiene aditivos químicos (como perfumes, blanquentes, etc) que puedan dañar nuestro cuerpo, ni dejar restos dentro de la vagina, como sí ocurre con los tampones. La silicona es inerte, de forma similar al cristal, y por lo tanto no es adecuada para que los gérmenes se acumulen en ella, lo que ayuda a evitar las infecciones.

Además, la copa menstrual no absorbe como ocurre con los tampones, si no que recoge la sangre, esto supone que no daña, irrita ni reseca las paredes vaginales (seguro conocéis esa sensación al quitarte el tampón cuando hay poco flujo... sí, esa en que parece que se te va hasta el alma detrás del tampón, ya tu sabes).

Utilizar la copa menstrual es bueno para el medioambiente

Utilizar la copa menstrual es una alternativa mucho más cuidadosa con el medio ambiente que seguir utilizando tampones y compresas, ya que supone un gran ahorro de recursos y evita la generación de muchos residuos. A diferencia de los productos tradicionales (con sus respectivos envoltorios), artículos, en su mayoría, no reutilizables ni reciclables, las copas menstruales no producen basura

Los tampones que al fin y al cabo se utilizan unas horas apenas, tardan más de 500 años en descomponerse. Además, en la mayoría de ocasiones, su destino final no es solo el contenedor equivocado, sino el mar, donde tardan años en degradarse. No en vano, es el quinto residuo plástico más encontrado en las playas. 

Las mujeres tenemos una media de 520 ciclos a lo largo nuestra vida fertil y usamos unos 18 tampones o compresas en cada uno de ellos, lo que supone 234 tampones o compresas al año y ¡9360 a lo largo de toda nuestra vida! (cálculos aproximados, tirando a lo bajo). Se calcula que suponen unos 136 kg, lo que a escala global supondría el 0,5 de la basura que llega a los vertederos desde nuestras casa

Por otro lado, también hay que tener en cuenta que su fabricación tiene un gran impacto en el medio ambiente. La fibra de algodón, que es el principal componente de los tampones, requiere muchísima agua, pesticidas y fertilizantes. Y el poliéster, por ejemplo, está hecho de derivados del petróleo y en su producción también se requiere muchísima agua en la fase de enfriamiento. A todo esto habría que añadirle la producción de todos sus envoltorios además del transporte. Por el contrario, la fabricación de las copas menstruales es menos contaminante, ya que son menos pasos y no se utilizan los materiales químicos que sí participan en la producción de compresas y tampones.

Así, los beneficios para el medioambiente de utilizar la copa menstrual son tanto por la reducción de residuos como la reducción de contaminación.

Utilizar la copa menstrual es bueno para tu bolsillo

Una copa menstrual puede llegar a durar entre 10 y 15 años. Esto quiere decir que en unos pocos meses habrás amortizado tu copa y ya estarás ahorrando. Pero además, también ahorraras viajes al supermercado para surtirte de compresas y tampones. 

Utilizar la copa menstrual es bueno para aumentar tu comodidad

No se nota, no se mueve, no se ve; una vez colocada te olvidarás de que la llevas puesta. Además, dependiendo de tu cantidad de flujo, podrás llevarla ¡hasta 12 horas seguidas! Puedes utilizarla para dormir, para ir a la playa (sin preocuparte de si se te ve el hilo del tampón...), para realizar deporte, etc; y todo ello, sin preocuparte de llevar el bolso lleno de recambios.

¿Más? Pues no huele nada, al ir dentro del cuerpo y ser silicona médica no desprende olores como sí ocurre con las compresas. 

Además, es compatible con el DIU y el anillo vaginal, por lo que si utilizas alguno de estos métodos anticonceptivos, no tienes de que preocuparte, como ya comentamos aquí

¿Qué más se puede pedir? 

¿Donde comprar tu copa menstrual? En Ludosex

Si te apetece pasarte a la copa menstrual puedes venir a nuestras tiendas físicas, situadas en CC El Saler CC Nuevo Centro (Valencia) o comprarla en nuestra tienda on-line.

By HEELary

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